Empezó en un gym de Gran Canaria. Alguien que llevaba meses evitando el plástico — filtros en casa, botella de acero — se encontraba siempre con el mismo problema: cuando se terminaba el agua, no había alternativa. PET o nada.
Buscó en otros países. En EEUU existe Liquid Death, en UK CanoWater. En Canarias: nada. Solo PET importado desde 1.427 km — con el plástico disolviéndose en el agua bajo el sol de la travesía.

